lunes, 20 de marzo de 2023

Madeleines de limón

 

El origen de esta dulcería tan elegante y sutil viene de Francia , aunque son varias regiones las que se disputan la receta.

Unos lo atribuyen a Madeleine Paumier que las elaboró y ofreció al rey Stanislas en 1755 en su castillo de Commercy en una de sus recepciones . A éste le gustaron tanto que decidió renombrarlas con el nombre de la sirvienta.

Otros afirman que se crearon mucho antes , en la época en que comenzaron los peregrinajes hacia Santiago de Compostela . Había una joven llamada Madeleine que ofrecía a los peregrinos estos bizcochitos cocidos en conchas como homenaje hacia ellos. 




Sea como sea, lo cierto es que alegran el día a cualquiera , bocados tiernos , esponjosos como una nube y lo mejor de todo, sencillos de preparar, al alcance de cualquiera por poco ducho que sea en temas de cocinado.

Un capricho dulce del que echar mano en cualquier momento, para acompañar el café de la sobremesa o en esos ratitos de lectura que tanto nos agradan.




Me parecen tan bonitas que no me cansaba de sacarles fotografías , siempre sonríen a la cámara con buen talante ja ja.

Las tradicionales llevan miel , pero a mi me gustan menos . 

De hecho, pensé que las tenía ya posteadas , no se si lo soñé o que me ha desaparecido la entrada. El caso es que las he buscado para poneros el enlace y no las he encontrado. 

Misterios de esta vida internauta o de mi mente despistada, no lo se.

Mis preferidas son estas de limón con diferencia, pero claro es que los sabores cítricos me pierden.  Además mi tía me ha regalado un montón de ellos ecológicos , de los que tiene en su finca , con un aroma extraordinario, nada que ver con algunos que se compran en el super , insípidos y sin sabor ninguno.







Ingredientes :

3 huevos XL
130 g de azúcar
130 g de harina
Una cdita de postre de impulsor
115 g de mantequilla
2 cdas de zumo de limón
1 cda de ralladura de limón
Azúcar glas para espolvorear (opcional)





Elaboración : 

Derretimos la mantequilla en el microondas y luego la dejamos que se temple .

Batimos los huevos en el robot de cocina o con unas varillas eléctricas a velocidad máxima durante unos minutos hasta que se monten .

A continuación, añadimos el azúcar y seguimos batiendo dos o tres minutos.

Luego el zumo con la ralladura del limón .

Tamizamos la harina con el impulsor y la agregamos poco a poco, bajando la velocidad, de modo más suave, hasta conseguir que se integre en la masa.

Por último y en hilo incorporamos la mantequilla .

Pasamos la masa a un bol, la tapamos y guardamos en la nevera un mínimo de dos o tres horas. A mi me gusta dejarla toda la noche y prepararlas a la mañana siguiente.

Utilizo moldes de silicona, si no, se deberán engrasar y enharinar para que no se peguen. Este paso en este tipo de moldes se obvia.

Rellenar con una cucharada de masa y llevar a hornear hasta que los bordes comiencen a tomar color , a 180º, calor arriba y abajo, durante unos doce minutos aproximadamente, dependiendo de cada horno y de los moldes, en estos de silicona llevan algo más de tiempo.
Retiramos del horno cuando estén listas, esperamos a que se enfríen un poco y desmoldamos.

Espolvoreamos de azúcar glas o las dejamos tal cual, incluso se les puede dar un baño de chocolate, pero todo esto es opcional.

Para conservarlas se guardan en una caja con buen cierre una vez que ya se han enfriado por completo.