jueves, 22 de octubre de 2020

Pan de masa madre con canela y pasas

Dicen que no es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita y así es.

La felicidad de las pequeñas cosas, de los detalles mínimos que reconfortan y nos hacen sentir afortunados no se pagan con nada, como me sucede a mi cada vez que preparo este pan con el que agasajarme y a la vez mimar a mi gente. 

Soy así de simple, poco me hace falta para crearme esa pizca de chispa que de luz a estos días tan grises que nos acompañan con tan tristes noticias, pero no podemos perder el pellizco de la  esperanza o estaremos vencidos de antemano.

Vamos con la receta , que os animo a probar porque es un pan lleno de matices , con una corteza potente, una miga suave y lleno de aroma . No sabéis lo bien que olía mi cocina mientras se estaba horneando.

Ideal para acompañarlo con quesos y mermelada . 




Ingredientes :

325 g de harina de fuerza

75 g de harina de centeno integral

1 cdita (de las de café) de sal

1 cdita de canela molida

150 g de masa madre

175 ml de agua templada tirando a fría

50 ml de aceite de oliva virgen

5 g de levadura fresca de panadería

25 g de miel

125 g de pasas (se le pueden poner más , al gusto de cada cual)




Elaboración :

Mezclamos harinas , sal y canela en un bol.

En otro, batimos la masa madre con el agua, aceite y levadura desmenuzada , junto con la miel.

Una vez bien mezclado, lo pasamos al bol de las harinas y mezclamos todo perfectamente.

Tapamos con un paño ligeramente humedecido y dejamos reposar la masa diez minutos.

Pasado el tiempo, aceitamos ligeramente la superficie de trabajo , amasamos diez segundos y dejamos reposar de nuevo otros diez minutos.

Después amasamos de nuevo, introduciendo las pasas en la masa . Le damos forma de bola , depositamos en el bol y volvemos a taparla, dejando que repose en un sitio templado , fuera de corrientes durante una hora . El microondas o el horno apagado es un buen sitio . 




Pasada la hora , espolvoreamos la superficie con harina y volvemos a amasar con delicadeza durante un rato . Le damos forma de bola y a continuación la aplanamos un poco , dándole vueltas como si fueran los pétalos de una flor , ejerciendo tensión , hasta recoger en el centro y rodamos para tensionar suavemente.

En esta ocasión le he dado forma alargada pero se puede dejar redondo, tipo panchón.

(La foto del pan entero no la pude hacer porque me descuidé y mis ratoncitos, lo empezaron antes de lo esperado sin avisarme, pero no los culpo porque el olor que desprende es sumamente tentador).

Espolvoreamos el banetton de harina y pasamos la masa a él dejando la parte fea de los pliegues hacia arriba . Si no se dispone de banetton lo ponemos sobre papel vegetal y colocamos por ejemplo unos brick a los lados para que la masa no pierda forma al levar.

Dejamos fermentar de nuevo hasta que doble volumen y una vez conseguido la volcamos sobre un papel de hornear espolvoreado de harina y sémola . El papel lo pondremos sobre una bandeja lisa que después nos ayude a traspasarlo al horno, con un movimiento rápido y preciso.

Pondremos el horno a calentar a 210º con un recipiente con agua en la base para que cree vapor.

Dejaremos dentro mientras calienta, la bandeja del horno para que ésta , esté muy caliente a la hora de traspasar el pan.

Con una cuchilla bien afilada, hacemos unos cortes , vaporizamos el pan con agua y llevamos a hornear durante 50 minutos . Al darle con los nudillos, la corteza ha de sonarnos a hueca.

Retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla . Ya frio lo envolvemos en un paño de lino o algodón que lo conservará perfectamente.