Siempre me gusta tener azúcar invertido preparado para utilizarlo en la bollería y panadería principalmente. También cuando hago helados.
El caso es que la semana pasada cuando fui a emplearlo se me había terminado. A la tarde fui al supermercado para comprar los gasificantes que se necesitan , los del Mercadona de los dos sobres, uno de bicarbonato y otro de cremor tártaro, pero cual fue mi sorpresa cuando al preguntarle a la dependienta, me comentó que ya no trabajaban ese producto.
Pensé entonces en adquirir el cremor tártaro vía online, ya que el bicarbonato lo hay en cualquier tienda, pero antes decidí investigar por si se podía elaborar sin él y efectivamente aquí en esta página lo encontré. Bingo !
Es por eso que he decidido compartir de nuevo la receta porque me parece muy interesante, en nada ya llegan las Navidades para preparar el roscón y nos vendrá genial, aunque ya está publicada en este post, pero como he explicado, era con los sobres.
El azúcar invertido tiene un alto poder endulzante, hasta un 30% mayor que el que posee el azúcar común o sacarosa, por eso es ideal para nuestras preparaciones dulces y panarras.
También aumenta la fermentación de las masas de panadería, repostería y bollería , pues la levadura digiere mejor la glucosa y la fructosa por separado que la sacarosa como tal e igualmente aumenta la retención de humedad , con lo cual, conseguimos que nuestras preparaciones se mantengan mas tiernas , incluso nos sirve para darles brillo .
En heladería, es frecuente su uso pues tiene un potente efecto anticristalizante, disminuyendo el punto de congelación de la mezcla para preparar el helado, lo que provoca que sea más fácil darle forma y resulte mucho más suave y cremoso, sobre todo si no se tiene heladera, como es mi caso.
Las proporciones a utilizar son las siguientes:
En panadería es conveniente sustituir un 50% la cantidad de azúcar de la receta por el azúcar invertido.
En heladería se recomienda un 25% .
En pastelería y bollería ,aproximadamente entre un10% y un 20 %.
Ingredientes:
375 g de azúcar
150 ml de agua mineral
1 cucharadita de zumo de limón
1 cucharadita rasa de bicarbonato de sodio
Elaboración :
Ponemos en un cazo agua, azúcar y zumo de limón. Mezclamos bien teniendo especial cuidado de que el borde no quede salpicado.
Llevamos a calentar y cuando alcance la temperatura de 100°C retiramos.
Dejamos enfriar aproximadamente un cuarto de hora. Transcurrido este tiempo medimos la temperatura con el termómetro que ha de estar a 50°C, entonces añadimos el bicarbonato y removemos bien.
Si se forma una capa blanquecina la retiramos con cuidado con una cuchara. Dejamos enfriar y guardamos en un frasco limpio y esterilizado previamente.
Elaboración con Thermomix:
Ponemos el agua en el vaso y programamos 3 minutos, 50ºC, velocidad 5.
Agregamos el azúcar y programamos 6 minutos, 80ºC, velocidad 4.
Después el zumo de limón , mezclamos 10 segundos, velocidad 4.
Esperamos cinco minutos aproximadamente a que la temperatura del vaso baje a 50ºC para añadir el bicarbonato y mezclar 1 minuto, velocidad 4.
¡Listo !
En este pan de calabaza siempre lo utilizo.
Conservamos la preparación en un bote bien cerrado. En la nevera nos durará un año.
Hay quien lo guarda a temperatura ambiente, en un sitio protegido de la luz , dicen que las dos opciones son válidas. Yo siempre lo tengo en la nevera.
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