Un buen flan siempre es una de las opciones dulces más estimadas en mi mesa, les gusta a todos, a grandes y pequeños y nunca suele sobrar nada. Los postres tradicionales nunca fallan, a pesar de las modas, siempre permanecen , al menos en nuestra mano está prodigarlos para que no terminen por desaparecer.
Hace bastantes años me regalaron un libro para cocinar con la olla a presión pues le tenía un poco de aversión que fui superando y a día de hoy es una gran aliada en mi cocina. En dicho libro venía una receta similar que me llamó la atención por la combinación de estos ingredientes. Sin embargo, no me convencía porque llevaba mucho azúcar , pocos huevos y la preparación más liosa. Total que la adapté a mi parecer y a nuestros gustos , de manera que al final no se asemeja en nada a la receta original, pero en su momento me sirvió de inspiración.
El turrón de Jijona, para comerlo así tal cual , a mi en concreto no me seduce especialmente, pero haciéndolo partícipe de cualquier dulcería, la cosa cambia y mucho, de hecho, suelo comprar más tabletas pensando en darle uso a lo largo del año que es cuando más se saborea, pues en estas fechas nos saturamos. Creo que a la mayoría de nosotros nos pasa lo mismo.
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)














