Tener amigos es algo imprescindible para que nuestra vida adquiera
otro color más luminoso y a la vez cálido. Son un tesoro que debemos cuidar
como se merecen porque sin ellos nuestros
días tendrían muchas carencias.
Y aunque parezca increíble, las amistades virtuales que
surgen a través del blog conforman una pequeña familia en esta aldea global de
la que somos partícipes con nuestras inquietudes o hobbyes.
Es por ello, que a pesar de estar a medio gas , he dejado la
pereza a un lado, me he puesto el mandil y a fogones directamente para preparar
una de nuestras tortillas preferidas y diferentes que siempre triunfa en mi
mesa.
Y os preguntaréis, pero, ¿para quién va dedicada esta
elaboración?
Pues como no podía ser de otra manera , esta tortilla está
hecha con todo el mimo para mi amiga Concha , que días atrás ha celebrado su 3ºAniversario del Club de la Tortilla Perfecta y por supuesto, a esta cita no
podía faltar , sí o sí, quería estar presente.
Te la dedico con todo mi cariño y espero que sea de tu
agrado amiga.
Toc, toc, ábreme la puerta que ya estoy aquí y esto quema ja ja .
Muchas felicidades y a seguir celebrando por muchos años más.
Os animo a visitar la página porque en ella encontraréis variedad de tortillas que estoy segura os sorprenderán y podréis poner en práctica.
Normalmente cuando hago guiso de potarros , llamados pota o
choupa en otros sitios , los que sobran suelo reutilizarlos en otras
preparaciones diferentes al día siguiente, en tortilla, con arroz, empanada ,
pizza etc, pero en este caso los he elaborado especialmente para la ocasión.
Cuando fui a la pescadería ya llevaba en mente la idea de cocinar
esta tortilla como primera opción para festejar este cumpleaños.
Compré kg y medio y una vez guisados ,
retiré 200 g para la tortilla y los otros sobrantes los comimos al día
siguiente, unos con arroz y otros con cachelos.
Pero vamos paso a paso que os lo explico con detenimiento.
Ingredientes :
200 g de potarros guisados
3 patatas de buen tamaño
6 aceitunas rellenas de anchoa
Sal
Aceite de oliva virgen extra
50 g de queso Arzúa
5 huevos
Elaboración :
Para hacer los potarros previamente (hice kg y medio),se limpian
perfectamente y se cortan en trozos .
Se pelan un diente de ajo y tres cebollas grandes y se pican
finamente . Las doramos en la cazuela con aceite de oliva virgen a fuego bajo y
cuando comienzan a pocharse agregamos los potarros , subimos el fuego, en la
vitro al 7, dándoles una vuelta hasta que cambien de color y vayan soltando el
agua.
A continuación se les pone un buen chorro de vino blanco y
otro de coñac , dejando que reduzca el alcohol .
Bajamos el fuego de nuevo y dejamos que se hagan hasta que
estén blandos. Rectificamos de sal.
Apartamos la cantidad asignada para la tortilla,
escurriéndolos bien en un colador y el resto los degustamos con una
patata cocida o arroz en otra comida.
Para la tortilla pelamos ,lavamos y cortamos en pequeños
trozos las patatas.
En una sartén ponemos un fondo de aceite de oliva virgen
extra al fuego y cuando calienta pasamos las patatas, salamos y dejamos hacerse
poco a poco, sin prisas. A mi me gusta hacerlas a fuego bajo al principio y
cuando empiezan a pochar ya les subo el fuego para que doren en el último
momento.
Batimos los huevos en un bol y una vez listas las patatas,
las sacamos con una espumadera, bien escurridas. Las pasamos al bol y ahí
mezclamos todos los ingredientes. Aceitunas y queso cortados en trocitos con anterioridad.
En otra sartén más pequeña ponemos una cucharada de aceite
de oliva virgen y una vez caliente, pasamos la mezcla a ella y vuelta y vuelta
vamos haciéndola hasta dejarla a nuestro gusto . En casa gusta jugosa , pero
sin que esté líquida.