Enseguida llega la Semana Santa y las torrijas son uno de esos postres tradicionales que no nos pueden faltar en la mesa.
A nosotros nos gustan mucho, aunque las hago solo de vez en cuando por aquello de las calorías.
Este pan es ideal para prepararlas haciéndolo el día anterior y dejando que repose hasta el día siguiente.
Tengo otro posteado , ver aquí . Cualquiera de los dos es estupendo para este propósito.
Las fotografías no se ven muy nítidas pero el día gris y lluvioso no ayudó mucho para que el resultado fuera mejor
Ingredientes :
200 g de harina de trigo de todo uso
360 g de harina de fuerza
250 ml de leche
18 g de levadura fresca de panadería
Una cdita de sal (8 g)
65 g de mantequilla fría
60 g de azúcar
2 huevos y otro más aparte para el barnizado
Elaboración :
En la amasadora colocamos las harinas junto con la sal , el azúcar, los huevos batidos y la leche.
Con el gancho amasamos durante tres minutos hasta que esté todo integrado a una velocidad baja.
A continuación ponemos la levadura desmenuzada y amasamos durante seis minutos más pero ahora a una velocidad más alta.
La mantequilla previamente la cortamos en trocitos pero ha de estar fría . Una vez pasados los seis minutos, la incorporamos poco a poco , hasta que el conjunto esté bien homogeneizado.
Cuando la masa comienza a separarse de las paredes del bol, la retiramos para la superficie de trabajo enharinada y la boleamos. LLevamos a un bol ligeramente engrasado y dejamos que doble su volumen fuera de corrientes y tapado.
Cuando ya ha fermentado, llevamos de nuevo a la encimera y la desgasificamos un poquito. La estiramos con la mano poco a poco hasta formar una especie de rectángulo que iremos enrollando y tensionando al máximo en cada vuelta hasta conseguir un rollo que colocaremos en un molde previamente engrasado.
De nuevo lo dejamos reposar fuera de corrientes. Dentro del horno apagado es un buen sitio y esperamos hasta que aumente su volumen . Cuando éste ha doblado su tamaño aproximadamente lo pintamos por la superficie con el huevo batido.
Horneamos con horno precalentado a 180º durante 40 minutos .
Mi molde es con tapa, lo dejo hornear con ella durante veinte minutos y luego se la retiro para que se dore , sin dejar de echarle el ojo porque enseguida toma color. Si fuera necesario se tapa con papel albal.
Una vez hecho, lo dejamos enfriar bien sobre una rejilla.
Lo siguiente es tener fuerza de voluntad para no hincarle el diente hasta el día siguiente para hacer las torrijas pues el aroma que desprende invita a ser tentados.
En la próxima entrada os subiré las torrijas que hice que merecen un espacio propio.
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