Nos encantan los dulces tradicionales con esos sabores de la cocina de antaño, sabores heredados que tanto nos marcan en la vida y que nos hacen revivir cada momento vivido en cada bocado.
Una pasta crujiente que se deshace en boca acompañada de un café, mientras disfruto de mi lectura diaria , sobre todo en un día frio, ventoso y lluvioso, como estos que estamos teniendo, en los que no puedes salir de casa, se convierte en uno de los placeres máximos que me reconfortan gratamente.
Esos pequeños momentos que en realidad parecen poca cosa pero sin embargo, son tesoros y cuando faltan, es realmente cuando más los valoramos.
La primera vez que comí estas pastas tan deliciosas fue en el pueblo de mi marido y quedé prendada de su sabor . Se las dedico a mis añorados y queridos suegros con todo mi cariño .
El origen del nombre de las perrunillas dicen que está en unas tortas que elaboraban hace siglos en la época de la trashumancia y aunque las más conocidas son las de Extremadura , también son típicas de Castilla y León al igual que de Andalucía.
Ingredientes :
Una cdita de las de café de canela en polvo
Ralladura de la piel de un limón
125 g de almendra molida
180 g manteca de cerdo
60 g de aceite de girasol
2 yemas de huevo
175 g de azúcar
400 g de harina
2 pellizcos de bicarbonato
Una cda de anís
Huevo batido para barnizar
Azúcar para espolvorear
Elaboración :
Pondremos en un bol los ingredientes, excepto la harina con el bicarbonato .
La manteca ha de estar blanda, a temperatura ambiente y amasamos con la mano hasta mezclar bien. Pasamos a la superficie de trabajo, la mesa o la encimera y ahora poco a poco le vamos añadiendo la harina con el bicarbonato, hasta conseguir una masa homogénea.
Si tenemos robot de cocina para amasar nos facilitará el trabajo, pero a mano se hace facilmente.
Una vez conseguida la masa, vamos cogiendo porciones con las que haremos una bolita que luego aplastamos . También se puede estirar la masa y cortarla con cortapastas.
Vamos poniéndolas en la bandeja de hornear que forraremos con papel para horno, separadas entre sí para que no se peguen al cocer.
Con el huevo batido las pincelamos por toda la superficie y a continuación las espolvoreamos de azúcar.
El horno previamente estará caliente a 180º y las coceremos durante 15 ó 20 minutos , según horno, hasta que se doren un poquito.
Retirar del horno, dejar enfriar y guardarlas en una caja metálica con buen cierre.




Hola Bego. Vamos a entrar en febrero y es tiempo de dulcerío también, cada época tiene lo suyo, aunque estas perrunillas se pueden hacer en cualquier momento porque son riquísimas. Yo no las puedo comer porque llevan manteca de cerdo, pero sí que las probaba con mucho gusto, es uno de los dulces caseros que me encanta.
ResponderEliminarBss
Buenos días, Bego.
ResponderEliminarEn casa, decir perrunillas, es recuperar esos sabores de la infancia, a mi madre le volvía loca una perrunilla con el café, para merendar, y aunque nunca las he hecho, porque aquí las consigo en sitios que sé que están elaboradas con ingredientes de calidad, me entraría probar tu receta, recuerdo como las hacía mi madre, lastima que no conservo su receta, pero lo que mejor recuerdo era el delicioso olor de la casa, cuando estaban dentro del horno y recién hechas.
Gracias por compartirlo.
Besos.