Su traducción en español sería "charla", un nombre irónico ya que al hablar se supone que se llena todo de migas. En el Norte de Italia se les llama "bugie" que significa mentira.
LLevo tiempo queriendo prepararlos desde que los vi en el blog de "Una italiana en la cocina" hace años y por fin les ha llegado su momento.
Diría que son parecidos a nuestras orejas
aunque varían los ingredientes y su sabor es más suave. Particularmente me gustan más las orejas pero de cualquier manera están exquisitos igualmente y se comen sin sentir.
La receta original no lleva sal, pero le he puesto una pizca, siempre le pongo a estos dulces tradicionales, creo que los ensalza.
Ingredientes :
300 g de harina de todo uso
30 g de mantequilla en pomada
Ralladura de la piel de un limón
Otra piel de limón o naranja
45 g de azúcar
65 ml de leche
2 cdas de ron
Aceite de girasol
1 huevo
Azúcar glas
1 pizca de sal
Elaboración:
Pondremos todos los ingredientes en un bol: huevo, harina, ralladura de limón, la pizca de sal, la mantequilla, la leche y el ron y amasamos en el robot de cocina o bien a mano durante un rato, hasta que la masa se quede lisa y compacta. En ese momento la envolvemos en papel film y las dejamos reposar a temperatura ambiente media hora aproximadamente.
Pasado el tiempo de reposo, la cortamos en cuatro trozos y la estiramos bien con rodillo enharinando la superficie de trabajo o bien con la máquina de hacer pasta que es lo que yo he utilizado para dejar la masa finita.
Cuanto más fina, más crujientes quedarán.
Con un cortapastas hacemos tiras de 3 cm de ancho más o menos y vamos friendo en una sartén con abundante aceite de girasol en el que previamente habremos frito la piel de limón o de naranja que luego retiramos.
Cuando comienzan a inflarse que es enseguida, les damos la vuelta y en lo que adquieran un tono dorado, las retiramos y colocamos sobre una fuente grande a la que habremos puesto papel absorbente.
Una vez frías, las pasamos a una bandeja , espolvoreamos con azúcar glas al gusto y repartimos entre los familiares jaja porque las calorías compartidas siempre se llevan mucho mejor.
Otros postres de Carnaval tradicionales que he publicado son:
Las rosquillas (varias recetas)
Los frixuelos
Las casadielles
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Hola Bego. Los italianos también tienen su buen carnaval y por extensión su buena repostería, como pasa por aquí con las llamadas frutas de sarten. Esos dulces pintan de maravilla y no me cabe duda que lo estarán.
ResponderEliminarBss